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La Zarzuela acogió a sus primeros 1.500 espectadores

Redacción por Redacción @besoccer_com - 0 0

Pin Varias personas este domingo en el <b>Hipódromo</b> de la Zarzuela de Madrid, que abre sus puertas al público general con un aforo del 60 % después de que el pasado 14 de junio las carreras volvieran después de casi tres meses de cierre, pero sin asistentes en las gradas. EFE/ Chema Moya
Varias personas este domingo en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid, que abre sus puertas al público general con un aforo del 60 % después de que el pasado 14 de junio las carreras volvieran después de casi tres meses de cierre, pero sin asistentes en las gradas. EFE/ Chema Moya

La Zarzuela acogió a sus primeros 1.500 espectadores

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Las carreras de caballos, en el escenario del Hipódromo de la Zarzuela de Madrid (HZ), han sido esta mañana el primer deporte en acoger espectadores en las gradas una vez finalizado el estado de alarma y con el visto bueno de las autoridades. Con un aforo reducido hoy a un 60%, lo que equivale a una asistencia de 2.500 personas, han sido finalmente 1.500 los aficionados que se han acercado al recinto de la Cuesta de las Perdices.

A pesar de la ansiedad de muchos aficionados, que no habían podido asistir in situ a un día de carreras desde el domingo 8 de marzo, última reunión disputada con público a causa de la crisis sanitaria por el coronavirus, no se formaron las habituales largas filas de personas entre el aparcamiento y las puertas de HZ.

Para evitar esas posibles primeras aglomeraciones en las taquillas anexas a las puertas del recinto todos los aficionados habían debido adquirir su entrada vía internet.

Una vez abiertas las puertas, desde una hora antes del inicio de la primera carrera, a las 10 de la mañana, no se permitía el acceso a ninguna persona que no usase mascarilla, obligatoria para permanecer en el hipódromo tanto para el público como para todos los profesionales (jockeys, entrenadores, comisarios?) y personal del recinto.

Una vez en el interior, a través de la megafonía se informaba de manera cíclica sobre las normas de comportamiento a cumplir. Avisos que se podían escuchar, por ejemplo, mientras se desayunaba en alguna de las terrazas habilitadas en los jardines, detrás de las tribunas.

Los caballos, como es habitual, se mostraban en el paddock previo a cada carrera, con los aficionados alrededor del recinto, si bien el personal de seguridad solicitaba que se respetara la distancia de seguridad (metro y medio) entre las personas. Al interior de este anillo de presentación, al margen de los participantes equinos, tan sólo podían acceder los jinetes, los preparadores y los propietarios de cada caballo con sus acompañantes.

Llegado el momento de apostar, el procedimiento variaba ligeramente. Las tradicionales taquillas de juego permanecen abiertas, aunque en estas primeras jornadas, una vez realizada la apuesta, el aficionado no recibe su cambio en metálico, sino en bonos de juego que pueden ser utilizados en la misma reunión o en los noventa días posteriores. Para los afortunados que acertaron en sus pronósticos y que necesitaban pasar por caja, se habían habilitado seis taquillas para retirar aquí sí las ganancias en metálico, dinero que había sido desinfectado previamente. Otra opción ha sido el juego online, únicamente disponible en el hipódromo.

En las tribunas, señaiízación para ordenar el paso del público antes de las carreras en las escaleras. Tan sólo las personas discapacitadas estaban autorizadas a emplear los ascensores. Animar al caballo elegido y aplaudir en su regreso al vencedor siguen siendo acciones libres, así como presenciar las respectivas entregas de premios de las cinco carreras programadas, ceremonias que habían sido anuladas en las dos primeras jornadas de la actual temporada madrileña, los domingos 14 y 21 de junio, que se organizaron sin público.

El personal de limpieza se multiplicaba para limpiar y desinfectar las instalaciones, en las taquillas, puertas, gradas y sanitarios. Incluso los cajones de salida (donde se introducen los caballos antes de cada carrera) eran abrillantados cada treinta minutos.

El presidente de Hipódromo de la Zarzuela, Álvaro de la Fuente, se mostraba satisfecho al término de la jornada: ?Se han cumplido todas las normas, todo el protocolo. En lo que hemos puesto especial énfasis es en asegurar que todos los asistentes utilizasen mascarilla?.

?Para espaciar lo más posible a los espectadores, decidimos reducir rebajar el aforo incliso por debajo del máximo permitido. Hemos recibido 1.500 visitantes, lo que unido al personal, profesionales, comisarios, etcétera, compone un total de 2.000 personas presentes en el hipódromo?, apuntaba el dirigente.

?La experiencia ha sido muy positiva y creo que es un buen ejemplo para otros deportes y espectáculos que ahora quieran abrirse al público. Aunque es cierto que nosotros contamos con una diferencia que es una ventaja fundamental: nuestra actividad se desarrolla al aire libre en una finca de 110 hectáreas, donde el público no está quieto y próximo a otras personas sino en continua movilidad?.

Todas las medidas implantadas hoy se mantendrán en las jornada venideras y mientras se mantenga el estado de emergencia sanitaria.

El próximo domingo 5 de julio será un día grande en La Zarzuela con la disputa del Gran Premio de Madrid y del Gran Premio Claudio Carudel. Para esta fecha, De la Fuente espera una asistencia superior en el hipódromo, dada la importancia de la reunión. ?Se podría contar con un aforo de hasta 3.600 personas?.

Redacción

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